CLAUSURA EXPOSICIÓN ANTÍPODA de Katarzyna Rogowicz


La exposición Antípoda ha supuesto ese espacio soñado de posibilidades donde mostrar los sentimientos más profundos sin tapujos, con la sorpresa de haber conectado como nunca con el público recibiendo un cariño sin precedentes. Estamos muy agradecidas por todas las visitas, el feedback recibido y los momentos tan especiales vividos en la sala.


Como clausura queremos celebrar con vosotros un último momento de “bring dir’s” a la polaca, invitando a una cata de vodka polaco y chocolate, como agradecimiento a todas las personas que nos han acompañado con su visita y han hecho posible la exposición. Además, escucharemos piezas de música experimental creadas por alumnado de 1° de Bachillerato de Música y Artes Escénicas del IES Floridablanca después de su visita a Antípoda, compuestas en la asignatura Lenguaje y Práctica Musical a cargo del profesor Juan Jesús Yelo Cano.
Os esperamos el próximo viernes 20 de enero de 19:00 a 20:30h.

*Se ruega puntualidad

Antípoda se podrá visitar en la Sala Caballerizas hasta el 21 de enero. El horario es de lunes a sábado, de 10 a 14 horas y de 18 a 20 horas.

Última VISITA GUIADA

¡Buenos días! Hoy, martes 17 de enero SERÁ LA ÚLTIMA VISITA GUIADA que llevaré a cabo a las 18:30 horas /// Sala Caballerizas del Museo Molinos del Río Segura en MURCIA 😁 /// Último día de la exposición 21.01.2023

Feed-back

[…] Un placer también volver a verte!!! Eres muy grande!!! en todos los sentidos, esa sensibilidad, esa poesía que se refleja en tu expo es impresionante. Se te notaba emocionada al guiarnos por tú constelación y bebiendo sorbitos de agua para disimular y recuperar el aliento al hablarnos. Te desnudas enseñándonos tus vivencias, buenas y malas y sobretodo pasando página perdonando con una sonrisa maravillosa. Otro día quiero volver y tranquilamente pasearme por este mundo tuyo tan íntimo […] ahora acabo de sentarme un rato para escribirte. Un abrazo fuerte!!! […]

S.T.

En esta penúltima visita guiada que llevé a cabo pasado miércoles 11 de enero, el feed-back fue sumamente positivo y lleno de satisfacción. Recibí a lo largo de la muestra, un sin fin de palabras, comentarios e imágenes fotografiadas por los visitantes. Familiares, amigos, conocidos y los que me han venido conocer por primera vez. Lo comparto, muy muy contenta y agradecida ¡De nuevo, muchísimas gracias!

Fotografía cortesía Marian Calero

ANTÍPODA de Katarzyna Rogowicz

Sala Caballerizas del Museo Molinos del Río Segura en Murcia 

C/ Molinos 1

Horario de visitas: 10-14 y 18-20 h. /// FESTIVOS y DOMINGOS CERRADO 

Hasta 21. 01.2023

Próxima VISITA GUÍADA

¡🔥💋♥️Buenos días♥️💋🔥! Este nuevo año os invito a celebrarlo conmigo en la VISITA GUIADA que llevaré a cabo este miércoles a las 18:30 horas /// Sala Caballerizas del Museo Molinos del Río Segura en MURCIA 😁 @katarzynarogowicz @culturamurcia @artesplasticasmurcia@ayuntamientodemurcia #katarzynarogowicz#katarzynarogowiczantípoda

Cuando Katarzyna Rogowicz se construyó un barco imaginario para hacer un viaje catártico a la ‘Antípoda’

Un día, la artista Katarzyna Rogowicz soñó con tener una alfombra mágica. A falta de una, decidió construir un barco imaginario con objetos simbólicos -sobre una vieja alfombra bereber que ella misma remendó-, con el que iba a emprender una travesía hacía su propia infancia para cerrar antiguas heridas. El mundo estaba en plena pandemia y ella encontró su salvavidas en el arte. Este barco -que en vez de velas tiene cristales de una lámpara que encontró en un mercadillo, palos y raíces de un pantano, ropa de costura de su hija y un mechón de pelo rubio- es una de las obras que componen la muestra Antípoda, que la creativa polaca afincada en Murcia muestra en la Sala Caballerizas de los Molinos del Río. 

Katarzyna Rogowicz es muy conocida por su trabajo como ilustradora, además de haber realizado numerosas exposiciones de pintura, pero es la primera vez que se embarca -en ese barco mágico- en instalaciones escultóricas. Este salto, según señalaba este viernes durante la presentación de la muestra, responde a que su necesidad de expresarse no se podía ver reducida, en esta ocasión, a dos dimensiones. Porque lo que cuenta en Antípoda es un proceso de catarsis, un trabajo de introspección para poner en orden asuntos pendientes, una cura para cerrar vieja heridas. Para ello, se ha nutrido del poder calmante y de la belleza de la naturaleza, así como de numerosos recuerdos para reencontrarse con la niña que fue.

Así, por ejemplo, escribe sobre dos de las obras que «durante la pandemia y el gran aislamiento intenté pensar en algo que no fuera tener miedo y procuré refugiarme en mis recuerdos de infancia. Me vino a la mente nuestras vacaciones en la orilla del río Dunajee. Mi padre pescaba con la mosca seca las truchas. Yo las limpiaba. Recuerdo perfectamente abrir sus barrigas, sacar las tripas y quitar las escamas». Dibujó la cabeza del pez y la herida en forma de ardilla. Pero, añade, todo cambió cuando les puso los siguientes títulos a las obra: M de Matar al padre y H de Herida. Porque su padre, continúa, «fue un excelente pescador, deportista de élite y maltratador».

Otra de las pieza, Vestido de la performance ‘Song of Innocence‘, en homenaje a su abuela, responde a su necesidad de «aceptar quién era y de dónde venía, asumir la constante fragmentación a lo largo de mi vida, dibujar la idea inconsciente de mí misma. Unir un cuerpo a las múltiples caras de mi poliédrica personalidad. Abrir la puerta a la obsesión, mi única obsesión: el deseo de dibujar. Un deseo heredado». La artista -que no se pudo despedir de su abuela, que era costurera y quien le confeccionó un vestido blanco para una función navideña- ha cosido, pintado y estampado esta obra que, de alguna manera, lleva puesta.

Sensibilidad y belleza

Muchos de los objetos intervenidos y expuestos son pedacitos de una Naturaleza que ha evocado en la artista diferentes sentimientos, ya sea porque le recuerdan a un rinoceronte blanco o a personas heridas y abandonadas. Con ellos también ha compuesto un autorretrato, con muchos vacíos en un intento de llegar hasta las tripas y los huesos de la cuestión, hasta llegar al dolor. La cabeza, a modo de garabato, está formada por ramitas de mimbre enmarañadas (que representan los pensamientos); un tronco quemado y pintado hace de columna vertebral; y las raíces hechas con lana merina reciclada simbolizan el sistema sanguíneo, los nervios y las extremidades.  

El resultado de toda esta catarsis es un catálogo de piezas sobre la desubicación extrema a partir de la recreación de los monstruos interiores de la autora: la violencia familiar y los desastres y conflictos bélicos y pandémicos. Un mundo interior lleno de sensibilidad, que sale a flote en una muestra de una gran y sorprendente belleza plástica, y que impregna los antiguos muros de piedra de la Sala Caballerizas.

Katarzyna Rogowicz vive entre Murcia y Madrid, aunque nació en Polonia. Es pintora e ilustradora de libros y cuentos infantiles y ha trabajado como profesora tanto en instituciones públicas como privadas. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Murcia, es también diseñadora gráfica especializada en ilustración.  En Varsovia estudió Tapiz Artístico en la Universidad popular de Turno.

Ha ilustrado libros para prestigiosas editoriales como Oxford y Pearson Alhambra, entre otras, y varias de sus ediciones han sido subvencionadas por la dirección general del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura. Sus dibujos han acompañado artículos de revista y periódicos, además de portadas de otras publicaciones. Ha organizado algunas exposiciones con sus dibujos como La otra cara de la luna (Ourense, 2019) y Black Velvet (Madrid, 2018). Por todos esos trabajos, ha sido galardonada con numerosos premios, becas y menciones. Durante cinco años fue maestra colaboradora del Proyecto de Innovación Mejora de la respuesta educativa al alumnado con altas capacidades desarrollado por la Consejería de Educación, Formación y Empleo.

Antípoda se podrá visitar en la Sala Caballerizas hasta el 21 de enero. El horario es de lunes a sábado, de 10 a 14 horas y de 18 a 20 horas.

Texto Cristina Fernández

MurciaPlaza, 4 de diciembre de 2022

«La Sala Caballerizas de Los Molinos del Río de Murcia acoge ‘Antípoda’ de Katarzyna Rogowicz» por Paco Hernández

Se trata de una selección de esculturas, pinturas y dibujos que la artista emplea para reflexionar sobre las experiencias vividas tras tiempos de confinamiento y restricciones

La Sala Caballerizas de Murcia acoge desde este viernes el nuevo proyecto de la artista plástica Katarzyna Rogowicz. Esta autora, residente en Murcia y de origen polaco, muestra ‘Antípoda‘, una selección de instalaciones, esculturas y dibujos especialmente diseñados para la ocasión.

Esta nueva exposición que acoge la ciudad, ha sido visitada este viernes por el concejal de Cultura, Turismo y Deportes,Pedro García Rex, quien ha destacado el trabajo de una artista que ya ha plasmado con anterioridad su obra en otras exposiciones organizadas por la Concejalía. «Rogowicz nos vuelve a impresionar con su obra y nuevamente con un resultado de gran belleza plástica». El edil ha animado a visitar la Sala Caballerizas de Los Molinos del Río «para contemplar una  muestra que amplía la oferta cultural y que será uno de los reclamos de ocio durante las vacaciones navideñas».

‘Antípoda’ proyecta las inquietudes que poblaron el mundo de la artista en los últimos tiempos. Tras el confinamiento y con las restricciones sobre movilidad y contacto personal, la artista reflexiona sobre las limitaciones físicas y afectivas mediante la observación o la interpretación de elementos encontrados en los entornos naturales de montaña y mar donde vivió este periodo (Sierra de Gredos y Puerto Rey). El resultado es un catálogo de piezas sobre la desubicación extrema a partir de la recreación de los monstruos interiores de la autora: la violencia familiar y los desastres y conflictos bélicos y pandémicos.

Esta exposición está conformada por una serie de piezas escultóricas a partir de elementos naturales manipulados, de confección y tratamiento de textiles y de dibujos en técnicas variadas donde los referentes se elevan a categorías de símbolos y los significados son correlatos enraizados con el mito del regreso azaroso del navegante. ‘Antípoda’ es también la isla invertida en que la autora se convirtió últimamente: un lugar de dudosa ubicación, de coordenadas ininteligibles.

Texto Paco Hernández

Las Gastrocrónicas, 3 de diciembre de 2022

«Katarzyna Rogowicz: prolífica, original y sorprendente» por Javier Lorente

Es una de las artistas más reconocidas, inquietas, creativas y de mayor proyección de nuestra Región, lleva 30 años en España pero nació en Polonia, de donde vino por temas deportivos y también porque quiso dar un cambio radical a su vida. Se trata de Katarzyna Natasza Rogowicz Okrajek, Kasia para sus amigos, con la que me encuentro en la sala Caballerizas de los molinos del Río Segura. Tras el paréntesis de la pandemia, que me confiesa que se le ha hecho muy cuesta arriba, vuelve a exponer una muestra titulada “Antípoda”, un compendio de esculturas, pinturas, dibujos e instalaciones que, entre las columnas y los arcos de piedra, presentan un recorrido íntimo, vital y biográfico que se apodera de nosotros y se convierte en social. “El confinamiento –me dice-, que pasé enclaustrada en la Sierra de Gredos y en mi taller de Vera, ha sido una época difícil en mi vida, he sufrido, me ha paralizado, pero también me ha servido para reflexionar y releer mi vida y mi trayectoria. Esta exposición es el fruto de estos dos años, toda es obra nueva y obra que habla, más que nunca, de mí, de mi historia y de mis monstruos internos”.

            Estos días también está casi enclaustrada aquí, viene todos los días a la sala, hace numerosas visitas guiadas, atiende a los muchos visitantes y grupos de estudiantes o de mujeres. Esta tarde organiza una mesa redonda que se convertirá en un podcast y me cuenta que también vendrá la televisión a grabar. Mientras tanto, aprovecha para dibujar con un montón de rotuladores de colores intensos y yo disfruto de sus dibujos recién hechos que hay sobre la mesa. “Cuando salí de Polonia, con 21 años, reuní a mis amigos y les repartí todas mis cosas. Vine sin nada, no quería aquella vida…” Y mientras me va explicando la exposición, veo que las cartelas hablan, en primera persona, de la violencia familiar: “He procesado, ahora, con la distancia de los años, que padecí maltrato y esta es mi manera de sentirme mucho mejor: El Arte tiene un inmenso poder sanador y me ha ayudado, junto a mi pareja, a salir de los infiernos, a ser una persona nueva y a sentir empatía por la gente que sufre o la gente que sueña con un mundo mejor”, y me confiesa que estos días está sintiendo un vínculo muy especial con los visitantes: “me comentan, me cuentan cosas, no son meros espectadores, la gente está participando, la exposición está haciendo de espejo con la gente y ni te imaginas lo que me emociona que ellos se emocionen y se remuevan por dentro”.

            Muchas de las piezas de “Antípoda”, nacen de objetos reciclados, recogidos en sus muchas caminatas por el monte o la playa. Katarzyna ama la naturaleza y hacer senderismo, se dejó el boleibol pero siempre ha hecho natación o bicicleta porque “no hay nada como caminar, cuando andas todo vuelve a su sitio, el cuerpo y la cabeza, que trabaja de otra manera y te hace sentir mejor y más despierta”. En el recorrido que me hace, me va explicando cada una de las piezas de esta exposición que es como un camino misterioso por un bosque de temas universales: Una de las piezas gira en torno al síndrome del nido vacío y hablamos de nuestras experiencias al respecto, yo con mis hija y mi hijo y ella con la suya, que ha estudiado Bellas Artes en Valencia y en la actualidad está de Erasmus en Polonia.

            Me sorprende, especialmente, una suerte de alfombra voladora, una pieza bellísima en la que le hago la foto, como tocando el arpa mágica. También me muestra “Cuerpo Doliente”, un autorretrato sin gravedad frente al que me dice: “cuando hay dolor en la vida de un artista, hay una coincidencia en realizar obras diáfanas, leves, levitando…”

            La conversación nos retrotrae otra vez a su trayectoria. Katarzyna es una prolífica, original y sorprendente ilustradora de cuentos que me dice: “siempre intento ser libre, volar y hacer volar, pero es verdad que el ilustrador se debe a un narrador, a una editorial y, sobre todo, a un público infantil en cuya piel te tienes que poner, hablando el lenguaje de los niños. Mis ilustraciones son amables y coloristas y disfruto muchísimo yendo a los colegios, bibliotecas, centros culturales y ayuntamientos para impartir talleres y dibujar en directo”. 

            Y me habla de su infancia: “La mayor parte del tiempo vivía con mis abuelos. Mi abuelo era acuarelista, con él viajaba en tren e iba a conciertos de música porque a él le gustaba dibujar a la gente cuando estaba quieta cuando está sentada. También salíamos a dibujar al campo. Él me enseñó a hacer retratos y a colorear, y yo siempre pude tener acceso a todo su material, que era como un regalo diario. Y me cuenta que en Polonia estudió Tapiz Artístico y ello se nota siempre en sus exposiciones. Cuando vino a España estudió Ilustración en la Escuela de Arte y Bellas Artes en la primera promoción de la Región. Ha hecho multitud de exposiciones desde 1992, e importantes residencias artísticas con creadores de muchos países, varios cursos en el CENDEAC, en la Fundación Valparaíso o en Centros de Creación como el de La Postiza.

            Y volvemos al principio de la conversación: “Ya nunca seremos los mismos, la pandemia nos ha cambiado para siempre y, aunque aún no nos demos cuenta, las consecuencias irán saliendo poco a poco. Yo he pasado al volumen,  mis obras son ahora instalaciones, una nueva línea de trabajo que va hacia la escultura, que pone en diálogo el dibujo y el 3D. Lo mejor es que este nuevo camino también me vuelve a llevar al dibujo: Ahora me gusta dibujar, desde distintas perspectivas, mis propias instalaciones”.

            Y lo mismo hablamos de fotografía y cine de su tierra natal: “Me impresiona el blanco y negro polaco, esas imágenes impactantes, ese dramatismo, esa iluminación casi surrealista, esos encuadres inmortales y esos personajes …”, como de la actualidad: “Quién diría que volveríamos atrás en tantas cosas. De nuevo se persigue la inteligencia, de nuevo se vuelve a manipular, no con la censura en todos los países, pero sí con la mentira y la manipulación”. Y termina: “Así es la vida ¡siempre hay tanto por lo que luchar…!”. Es tan grande y tan bella por dentro como por fuera. 

Fotografía y texto Javier Lorente

La Opinión, 18 de diciembre de 2022

«Katarzyna Rogowicz sana heridas de la infancia con pinturas y esculturas»

¿Las heridas del pasado se curan con el tiempo o hay que actuar para sanarlas? Esta es la pregunta que tenía en mente la artista Katarzyna Rogowicz (Polonia, 1971) y que intentó resolver durante el confinamiento por la pandemia de Covid-19, creando obras que reflejaran sentimientos, problemas, miedos y monstruos de la infancia. El resultado compone la exposición ‘Antípoda’, comisariada por Miriam Huéscar, que se puede visitar en la Sala Caballerizas de los Molinos del Río en Murcia (los días 12 y 15 de diciembre, visitas guiadas, de 19 a 20 horas).

La muestra, compuesta por 17 obras, es el resultado del trabajo realizado en varios rincones del país: «En Almería, en montañas de la Sierra de Gredos, en Lanzarote, en Madrid, en Murcia y en varias playas», señala la artista polaca vinculada a la Región de Murcia, ya que para crear no necesita estar encerrada en un estudio. 

Se nutre de la naturaleza tanto de forma espiritual como material; los componentes de sus obras están extraídos del bosque («un trozo de un tronco de árbol»), «piezas oxidadas» de desguaces, «piedras y cristales rotos» de la playa… También ha recogido objetos de la basura y otros los ha comprado de segunda mano en los puestos del Rastro de Madrid. «Me gusta darle una segunda vida a todo y viajar con la imaginación con ellos». 

La pérdida de libertad de movimientos durante el confinamiento fue un sufrimiento para Katarzyna Rogowicz y pensó que podría ayudarla recordar la parte de la infancia que es bonita. «Pero, curiosamente, encontré muchos monstruos –indica– y recuerdos feos, nada bonitos». Despertó heridas que tenía silenciadas por el ajetreo de la vida. «Me he dado cuenta de que no he sanado». Se refiere concretamente a la violencia familiar que han experimentado ella y su madre por parte de su padre. 

La quinta pieza de la exposición está titulada ‘Álbum familiar: Yo con mi papá’. Es un díptico de dos obras: ‘M de Matar al padre’, dibujado en A3, y ‘H de Herida’, dibujado en A4, los dos enmarcados con cristal y marco de papel.

«Antípoda es mi isla bonita, mi isla soñada, viaje hacia lo recóndito de mi vida y anhelo hacia la felicidad», resume la creadora, que ha introducido esculturas que expresan sus ideas. Está convencida del poder de sanación que tiene el arte y de la liberación que ha supuesto para ella realizar estas obras y deshacerse de sus miedos. «Hay que darle nombres a lo que ha pasado, dar gracias y dejar ir».

Una de las victorias conseguidas con este trabajo es la asistencia de su hermano a la inaguración, además de reunir a personas que ha conocido en los últimos 30 años que lleva en España.

La artista está diseñando su nuevo estudio en Murcia, donde prevé organizar exposiciones e impartir talleres de pintura. 

Entrevista Yousra Takaroumt

Fotografía José Filemón

La Verdad, 10 de diciembre de 2022

A N T Í P O D A, mi isla bonita, mi isla soñada, una isla bajo el mar […]

La nueva exposición "Antípoda" de Katarzyna Rogowicz abre sus puertas en Sala Caballerizas

Se trata de una selección de esculturas, instalaciones, pinturas y dibujos que la artista emplea para reflexionar sobre las experiencias vividas tras tiempos de confinamiento y restricciones. Esta nueva muestra podrá verse en el Espacio de Los Molinos del Río Segura de Murcia hasta el 21 de enero.

"La alfombra mágica"

La Sala Caballerizas de Murcia acoge desde este viernes el nuevo proyecto de la artista plástica Katarzyna Rogowicz comisariado por Míriam Huéscar, comisaria de arte y gestora cultural. Esta autora, residente en Murcia y de origen polaco, muestra ‘Antípoda’, una selección de instalaciones, esculturas y dibujos especialmente diseñados para la ocasión.

Esta nueva exposición que acoge la ciudad, ha sido visitada este viernes por el concejal de Cultura, Turismo y Deportes, Pedro García Rex, quien ha destacado el trabajo de una artista que ya ha plasmado con anterioridad su obra en otras exposiciones organizadas por la Concejalía. «Rogowicz nos vuelve a impresionar con su obra y nuevamente con un resultado de gran belleza plástica». El edil ha animado a visitar la Sala Caballerizas de Los Molinos del Río «para contemplar una muestra que amplía la oferta cultural y que será uno de los reclamos de ocio durante las vacaciones navideñas».

"Wspominienie 0"/"Recuerdo cero"

‘Antípoda’ proyecta las inquietudes que poblaron el mundo de la artista en los últimos tiempos. Tras el confinamiento y con las restricciones sobre movilidad y contacto personal, la artista reflexiona sobre las limitaciones físicas y afectivas mediante la observación o la interpretación de elementos encontrados en los entornos naturales de montaña y mar donde vivió este periodo (Sierra de Gredos y Puerto Rey). El resultado es un catálogo de piezas sobre la desubicación extrema a partir de la recreación de los monstruos interiores de la autora: la violencia familiar y los desastres y conflictos bélicos y pandémicos.

Esta exposición está conformada por una serie de piezas escultóricas a partir de elementos naturales manipulados, de confección y tratamiento de textiles y de dibujos en técnicas variadas donde los referentes se elevan a categorías de símbolos y los significados son correlatos enraizados con el mito del regreso azaroso del navegante. ‘Antípoda’ es también la isla invertida en que la autora se convirtió últimamente: un lugar de dudosa ubicación, de coordenadas ininteligibles.

Texto y comisariado: Miriam Huéscar 

Fotografía: José Filemón

Sala Caballerizas del Museo Molinos del Río Segura en Murcia

C/ Molinos 1

Horario de visitas: 10-14 y 18-20 h. /// FESTIVOS y DOMINGOS CERRADO

Hasta 21. 01.2023

A N T I P O D A inaugurada !!!

ANTÍPODA

es una isla soñada, 

una isla bonita, 

una isla bajo el mar. 

🔥

Es un paisaje sin horizonte, 

un objeto afilado, 

un dibujo sinuoso. 

🔥

Es un juego de escalas, 

de invertir medidas, 

de cambiar variables. 

🔥

Es poner nombre a las cosas, 

vivir en las preguntas, 

desafiar las respuestas. 

🔥

Es un ejercicio de autoconfianza, 

de cultivar el amor propio, 

de asumir el pasado.

🔥

Es un proceso de catarsis, 

de tratar los asuntos pendientes, 

de cerrar viejas heridas. 

🔥

Un homenaje a la muerte, 

una celebración de la libertad, 

un anhelo de vida. 

Míriam Huéscar 

Comisaria de arte y gestora cultural.

SALA CABALLERIZAS

Museo de los Molinos Del Río Segura

C/ Molinos 1

MURCIA

2.12.2022 -21.01.2023

10:00- 14:00 H.

18:00-20.00 H.

FESTIVOS y DOMINGOS CERRADO

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: